Ayer España sufrió otro tremendo golpe y fue conocer las escalofriantes cifras del paro que ya han llegado a los 6 millones, lo que se traduce en el 27,16% de la población activa en paro es decir un desperdicio de gente, talentos, mano de obra e iniciativas. Pero la cifra tiene más recovecos, en los jóvenes llega al 57% de parados con una clara tendencia a aumentar, en 19 provincias la tasa de paro supera el 30%.
La regionalización de las cifras del paro.
Es llamativa, según las estadísticas, las comunidades peor paradas son las del sur, es decir de Extremadura y Castilla la Mancha hacia abajo en el mapa todas las comunidades están sufriendo la sangría de la crisis, de las peor paradas son Andalucía, que tiene un gran volumen de población, las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla así como las Canarias y Valencia esta ultima con una tasa de paro del 29,9%, mientras en el centro-norte de la península la situación es distinta, la crisis muerde pero mucho menos y con menos saña, en ellas las cifras de paro están por debajo del 27% estatal, por debajo de la media, y en algunas de ella véase País Vasco, la situación podría tacharse incluso de relativamente buena, ya que la destrucción de empleo es menor y a ritmo mas lento todo ello relativo a la política fiscal foral pero también a la gestión que de sus recursos han hecho en estas comunidades, por lo que España y el gobierno debería mirar ahí para encontrar pautas de solución.
Mientras esto ocurre los mercados y la prima de riesgo baja y alivian la situación en términos macroeconómicos e internacionales mientras a nivel interno la situación es dramática.
Mientras esto ocurre los mercados y la prima de riesgo baja y alivian la situación en términos macroeconómicos e internacionales mientras a nivel interno la situación es dramática.
La segunda recesión provoca estragos
Hay que tener en cuenta que la crisis Española ya va por su segunda recesión, en la primera la tasa de paro aumento en base a la destrucción de la “industria” del ladrillo y de la perdida de empleos mas o menos precarios, es decir, puestos de trabajo ocupados por jóvenes poco formados que tenían contratos temporales y que trabajan en el sector de la construcción o sectores vinculados, hoy continua el paro en base a la destrucción de este tipo de trabajos que al fin y al cabo son los mas débiles, pero al aumentar la recesión y entrar en una segunda el tejido que se destruye yo no es tan superficial ni tan “débil” laboralmente hablando, en pocas palabras, la destrucción de empleo ahora se ceba con gente joven y no tan joven, formada, en puestos de trabajos mas seguros laboralmente al ser los nuevos parados gente que antaño poseían contratos fijos o incluso empleados públicos y de alta cualificación, en pocas palabras el ritmo de destrucción de empleo es del 4,5%.
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